Viajar con tu mascota puede ser una experiencia increíble… o una pesadilla.
Todo depende de qué tan preparado estés.
Muchos perros y gatos se estresan cuando salen de su entorno. Los ruidos, los movimientos y los cambios pueden generar ansiedad.
La seguridad no es opcional
Nunca viajes con tu mascota suelta en el coche. No solo es peligroso para ella, también para ti.
Un movimiento brusco puede provocar un accidente.
Un espacio propio marca la diferencia
Tu mascota necesita un lugar donde pueda relajarse durante el trayecto. Algo que huela a casa, que le dé estabilidad y comodidad.
Una transportadora o una cubierta de asiento diseñada para mascotas puede ayudar mucho.
Mantén su rutina
Lleva su manta, su juguete favorito o su cama. Los objetos conocidos reducen la ansiedad.
Haz paradas
Especialmente en viajes largos, permite que estire las patas, tome agua y se relaje.
Viajar no debería ser estresante ni para ti ni para tu mascota.